Del árbol a tu taza: cómo nace un café de origen
Antes de llegar a la barra, cada grano pasa por manos, sol y paciencia. Un recorrido por el viaje que casi nadie ve.

Detrás de una taza de diez minutos hay casi un año de trabajo. La planta de café florece una vez al año, y de esa flor blanca nace la cereza que, meses después, se recoge a mano, una por una.
Cosecha, secado y tiempo
Solo se recogen las cerezas maduras, las de color rojo intenso. Después vienen el despulpado, el lavado o el secado al sol sobre camas elevadas, y un reposo que puede durar semanas. Cada paso decide el sabor final.
Trabajamos con productores cercanos, en origen, porque el café sabe mejor cuando sabes de dónde viene y quién lo cuidó.

